como la propia Elena Fortún
hasta que una chica empieza a reescribir las reglas del juego
Una búsqueda de la redención que combina la fatalidad y el nihilismo en un juego de plasticidad moral bastante atractivo
por un tratado de paz con su vida y su cuerpo
aguarda un pasado manchado de hollín
Leyendo A Baroja Historia De España como la propia Elena FortúnEN el volumen que el lector tiene en sus manos, Antonio Regalado, hijo del exilio, espoleado por la involuntaria llamarada de un sbito recuerdo, teje un luminoso tapiz, de colores clidos y fros, en el que recorre como el hilo rojo trenzado en los cordeles de la marina inglesa, la figura y la obra del autor de Zalacan el aventurero y El viaje sin objeto. Es esta obra muy sui generis, ya que no se acoge a ningn gnero literario, el autor inicia su